Diseño de tiendas online. ¿Mi consejo?, pene grande, ande o no ande.

Deja que te cuente una cosa.

Y todo viene a razón de como aumentar los beneficios de tu empresa vendiendo online y las desdichas de un amigo mío (Ignacio), cuyos apellidos y más datos prefiero omitir para preservar su identidad.

Antes que nada quiero decir que esta historia podría aplicarse perfectamente a una chica que hubiese querido aumentar sus pechos, por ejemplo, pero desgraciadamente mis amigas no me cuentan estas cosas. Así que por favor, no penséis que es solo una historia para chicos, lo es para todos. No va con inclinaciones machistas.

De todos es sabido el dicho de «burro grande, ande o no ande». Pues verás, no siempre es aplicable, o por lo menos en algunos casos,… me explico.

Un día tomando unas cañas con mi amigo “Ignacio” me cuenta que no hacía más que recibir correos Spam (esos correos tan molestos, que vete tu a saber por que llegan a tu bandeja de entrada), en los que te incitan a comprar viágra y tomarla como si fueran caramelos o tener un pene más grande utilizando una infinidad de aparatos que hacen que dicho miembro, en un margen relativamente corto/medio de tiempo, adquiera unas proporciones considerables y harían estar al negro del whatsapp a la altura del betún.

Tentador ¿verdad?. (Me dijo)
Pues si, le contesté. Y si tu que estas leyendo esto y eres un hombre, no te engañes,… ¿quién no quiere aumentar el tamaño de su miembro?, o en el caso de las chicas con poco pecho, pues sus pechos.

Bueno, al caso.

Llámame loco me dijo, pero después de darle unas vueltas, me decidí a comprar uno,…. y ¡MILAGRO!. Desde hace un mes tengo un pene “de reverencia”. La verdad es que me alegré por Ignacio,… y bueno, también sentí un poco de envidia, pero esta desapareció muy pronto, y veréis por que.

Otro día, pasado un mes o algo así, me vuelvo a topar con Ignacio, y claro, charlamos un rato con unas cañas (ya os contaré en otra ocasión sentados con unas cañas si llegas a ser mi cliente, mi terrible obsesión con estas, y eso que nunca me gustaron).

… pero continúo.

Todo en esta vida tiene sus consecuencias, y es que a raíz de tener este «gran beneficio«, llamémoslo así, perdió a su chica. Y es que esta le dijo que no podía con tanto (pene) y que eso le estaba acarreando muchos problemas.

Bueno…. ¿quién quiere una novia cuando tienes tanto pene?, dijo el. Ignacio creo que no sabía muy bien lo que estaba diciendo. Hay muchos motivos por los que es preferible tener una novia, más que un pene grande, le dije.

Esa fue la última vez que lo vi. Aún recuerdo su cara desencajada de risa por esa frase que le dije, mientras se iba por la puerta del bar.

Se montó en su pene, y se marchó.

Gracias por llegar hasta aquí leyendo, ya termino… La cuestión aquí es, ¿quieres seguir con tu novia o quieres aumentar los beneficios de tu empresa?. Y ahora soy como uno de esos correos de publicidad que quieren que aumentes de tamaño tu pene (o tus pechos).

¿Quieres aumentar los beneficios de tu empresa vendiendo no solo con tu tienda física sino también con una tienda online?, ¿por que no?, esto hará más grandes tus ventas.

Resumiendo,… ¡Amigo/a!, soy tu “alargador de pene“ (o de pechos). Y bueno, a menos que tengas un pene de envidia, llámame cuando quieras y tenemos una reunión para hacerte ganar más dinero.

Fin.